17 abr 2019

torcecuello

Ayer me acerqué al complejo lagunar ubicado en Laguardia en la rioja. Llevaba la intención de intentar observar a los bellos bigotudos, habituales residentes en estas lagunas, pero como es sabido el hombre propone y en este caso las aves disponen...No se dejaron ver mientras permanecí allí. Tal vez influyó que la pareja de aguiluchos laguneros residentes estuvo muy activa a lo largo de toda la mañana, volando a baja altura sobre la vegetación palustre que rodea las lagunas. Esta circunstancia seguro que tuvo su influencia para evitar que las pequeñas aves que habitan en el humedal se dejaran ver con más facilidad. Los cantos de los carriceros tordales, del ruiseñor bastardo, incluso del bigotudo se podían escuchar entre la vegetación, pero ellos se mantuvieron siempre ocultos.

Fue a la hora de comer en unas mesas habilitadas a modo de merendero, en una zona de robles y fresnos, limítrofe con las lagunas, cuando escuché el inconfundible reclamo del torcecuello. Descubrí que un ejemplar se encontraba en la base de uno de los robles, atareado en la faena de atrapar pequeños insectos utilizando para ello su larga lengua, buscando en las grietas de la corteza del árbol.

La forma de moverse por el tronco del árbol en busca de insectos, me recordaba mucho a la de los agateadores y también al igual que aquellos, el perfecto camuflaje que ofrece su plumaje una vez se desplaza por el tronco del árbol 

Así es que aunque el plan previsto era otro, la oportunidad de disfrutar de este pequeño pícido hizo que la mañana fuese realmente fructífera.


















9 abr 2019

carricerín común

             Hoy por fin, después de varias semanas sin poder salir a hacer fotos, me he acercado al parque de Salburua en Vitoria para ver como de animado se encontraba el humedal. La previsión del tiempo había dado nubes y claros hasta media tarde, pero lo cierto es que ha estado lloviendo copiosamente toda la mañana, así es que el sol no ha hecho acto de presencia.

Respecto a las aves que se han dejado ver, cabe destacar la presencia de un grupillo de carricerines comunes, algo poco habitual en este humedal y que me han mantenido entretenido buena parte de la mañana.

Dada su querencia a moverse en la parte baja de los carrizos en los tallos mas próximos al agua, resulta complicado sacarles fotos donde se les vea despejados del ramaje palustre donde tienen su hábitat.

Además de los carricerines, otras especies de aves como los somormujos lavancos, fochas, porrones y zampullines se afanan ya en la preparación de sus nidos. Algunas parejas de ansar común nadan ya con su prole de pollos nacidos hace pocas semanas.











curruca capirotada





herrerillo común







gallineta común


somormujo lavanco





1 mar 2019

corredor sahariano

Acabo de regresar de un viaje a Lanzarote y durante mi estancia en esta preciosa isla he tenido la oportunidad de alternar jornadas de clásico turismo cultural , gastronómico y de ocio, con otras en las que he intentado descubrir y fotografiar aquellas especies de aves más típicas de las islas y cuya presencia en la península es más escasa o incluso inexistente.

Comentar que la especie que más ilusión me hizo poder observar en su ambiente natural fue el corredor sahariano. Había observado ya a la avutarda hubara, también al alcaraván y al camachuelo trompetero, pero el corredor sahariano se me estaba resistiendo sobremanera, al punto que casi lo había dado ya por perdido. Pero quiso la fortuna, que ya de regreso por una de las pistas agrícolas que frecuentaba hacia la carretera principal, Lydia me avisara de que había visto un ave muy próxima a la pista por donde circulabamos en el coche.

Reconocí el terreno y para sorpresa nuestra, allí se encontraba una familia formada por la pareja de adultos y dos pollitos, que a juzgar por las dificultades que tenían para desplazarse no haría muchas horas que acababan de salir del huevo. Debido a su gran mimetismo con el terreno y con la arena del suelo, descubrir a los pollos hubiera sido una misión prácticamente imposible, a no ser por las cebas que periódicamente los adultos proporcionaban a los pollos, o en otras ocasiones a que los pollos iban a refugiarse bajo el pecho de su madre, que adoptaba la postura como de estar incubando sobre ellos.

Realmente disfruté muchísimo de este inesperado encuentro y además de haberlo podido hacer a tan corta distancia.

Todas las fotografías de aves que os muestro están sacadas con el objetivo 100-400 y el cuerpo full frame, casi siempre con el zoom a 400mm y con el extender 1,4X, con lo que la máxima apertura que esta combinación me permitía era de f8. Así es que en bastantes ocasiones había que tirar de ISOS altos para tener luz suficiente.

Tampoco he usado hides o camuflajes en ninguna ocasión, por lo que el coche ha sido lo que he utilizado como aguardo para algunas de las fotografías, principalmente con las hubaras y con el corredor sahariano