2 jul. 2015

Buitres leonados













Alimoches









Cuervos



Alcaudón dorsirrojo





A pesar de haber tenido anteriormente la oportunidad de observar y fotografiar al alcaudón dorsirrojo, principalmente fué al macho al que había podido fotografiar, esta vez en cambio era esta preciosa hembra la que una y otra vez acudía en busca de los gusanos de la ceba para llevárselos solícita a sus pollos que ya habían salido de nido y se encontraban en los alrededores.
Me impresionaron mucho las poses que adopta esta ave que en realidad parece una rapaz metida en el cuerpo de un pájaro
 





Roquero rojo





La joya de la corona de mi última estancia en junio en Riaño fue sin duda la sesión fotográfica que pude realizar al roquero rojo. Ya el lugar al que tuvimos que acceder en la montaña de Riaño para poder avistarlo era de una belleza espectacular, con unos valles preciosos y unas montañas espectaculares.
Llegar al lugar donde tenia establecidos sus posaderos no fue sencillo, había que subir por la ladera de la montaña con un notable desnivel, lo que no hizo fácil subir con el equipo cuesta arriba manteniendo el equilibrio para evitar las caídas.
Según nos acercábamos al lugar, Bernardo nos indico donde lo había localizado posado en una roca como 50 mts por encima de la zona donde nos encontrábamos. pudimos observar sus increíbles súbitas subidas en vuelo y como después parecía dejarse caer a plomo, como planeando.
Al fin llegamos al lugar donde instalamos el hide silla y de lo que me ofreció el precioso roquero rojo, aquí os dejo unas muestras. Comentar que disfrute una barbaridad con las evoluciones de este espectacular ave.







pechiazul



Aunque el pechiazul hizo acto de presencia, lo hizo antes de que el sol iluminara las rocas donde lo esperaba, por lo que no conseguí sacarle unas fotos donde su impresionante babero azul luciera todo su esplendor.
Es lo que tiene la naturaleza y sus habitantes, ellos disponen si hacen acto de presencia, cuando y como.
  

acentor común



Este acentor si que estuvo activo mientras aguardaba la presencia del pechiazul, tuve que espantarlo varias veces para que dejara despejada la zona donde esperaba que se posase el ruiseñor y aún así no dejaba de regresar una y otra vez.
Después de todo, también se merecía unas fotos el obstinado acentor




colirojo real