24 feb. 2013

Reyezuelo listado

Una vez perdí de vista al esquivo carbonero garrapinos todavía tuve la oportunidad de poner a prueba mi paciencia ya que descubrí a otro diminuto habitante del bosque, esta vez un reyezuelo listado que se movía como poseso entre las ramas de un quejigo. tampoco en esta ocasión las fotos que le hice están a la altura de la hermosura del pajarito, pero es lo que hay...Tiempo habrá de reencontrarnos y volvernos a saludar. Hasta entonces !!!Nos vemos pequeñin¡¡¡ 


Carbonero garrapinos

Hoy amaneció nevando así es que pensé en dar una vuelta por el monte próximo a casa y echar un vistazo por si sonaba la flauta y volvía a ver al picogordo de ayer. La verdad es que el día no acompañaba demasiado, a ratos nevaba bastante y no era fácil moverse con el paraguas evitando las ramas de los árboles y que la máquina no se mojase...Ni rastro de nada que volase en mi entorno, con frecuencia se desprendían montones de nieve de las ramas de los árboles que hacían que éstas se  movieran haciéndome pensar que algún ave podría haberse posado o acababa de salir volando de aquellas ramas pero lamentablemente no fue así. 
Cuando ya regresaba camino de casa por fin conseguí ver a un diminuto pajarillo que saltaba de rama en rama de un pino a otro, colgándose cabeza abajo de los extremos de las mismas, el diablillo no paraba quieto ni un instante, la verdad es me resultó imposible hacerle alguna foto decente, pero aquí dejo este par como testimonio del encuentro



23 feb. 2013

Picogordo

Durante toda la semana tuve en mente acercarme a Salburua durante el fin de semana para ver si podía fotografiar algo interesante, desgraciadamente a medida que éste se acercaba, las posibilidades de ir se iban desvaneciendo y es que el viernes por la noche amagaba con nevar y el sábado amaneció con Mondragón nevado. Las previsiones meteorologicas anunciaban que la nieve podía seguir cayendo a lo largo de todo el día por lo que ante este panorama desistí de desplazarme a Salburua en Vitoria.
Modifiqué el plan y me dirigí a Urkulu, a falta de pan buenas son tortas...La verdad es que el día no auguraba nada prometedor, hacía un frió considerable, 0 grados según el termómetro del coche. Una vez en Urkulu me dirigí al observatorio próximo al parking, nevaba de forma suave y no se escuchaban cantos de pájaros. Una vez en el observatorio lo poco que pude ver fueron los que nunca fallan, las fochas, los ánades azulones y algún que otro mirlo y petirrojo. Como el día no daba para más y hacía un frío considerable opté por regresar a casa.
Una vez en el barrio, pensé que como la nieve había cuajado un poco en el suelo, tal vez sería más fácil encontrar algún pájaro en el monte que rodea el barrio, así es que opté por subir por la escalera que  limita con los árboles y el monte y cuando estaba subiéndolas vi un ave que me pareció de medio tamaño, en principio pensé en una hembra de mirlo, su silueta me recordaba al ampelis que tuvimos ocasión de ver recientemente, no me acerqué demasiado receloso de que antes de poder identificarlo saliese volando, me planté, miré a través  del visor y !!!BINGO¡¡¡ un picogordo...Rápidamente pensé éste no lo tengo, dispare media docena de veces y me encomendé a que alguna fuera aprovechable.
Afortunadamente esta que os pongo deja testimonio del guapo del picogordo.


18 feb. 2013

Pato cuchara en Salburua





Mosquitero en Salburua






Mito en Salburua


Herrerillo en Salburua




Gaviota reidora en Salburua




Colirrojo tizón en Salburua



Chochín en Salburua


Carbonero en Salburua


Ánade friso




Ánade real o azulón





Cigüeña blanca









15 feb. 2013

Lúgano euroasiático

El pasado sábado 9 de Febrero aprovechando una pequeña tregua entre los chaparrones y aguaceros que de manera incesante estábamos teniendo, aprovechamos para acercamos a Urdaibai con la intención de echar un vistazo en la marisma y observar si algo interesante se ponía a tiro...
Estuvimos  en los observatorios de Ozollo y Orueta desde los que apenas se veían movimientos. Los más significativos provenían de un grupo de ánsares comunes que nadaban y se acicalaban en una de las lagunas. A parte de algunas garzas reales que siempre se dejan ver, también pudimos observar algunos individuos de cerceta común y ánade rabudo.
Pero lo más interesante lo pudimos disfrutar en los comederos que están situados el los árboles próximos al Urdaiba bird center, varios lúganos que para mi era la primera vez que tenia la oportunidad de observar iban y venían de manera incesante a alimentarse con los frutos secos de los comederos colgantes.
Pertrechado frente a ellos en una valla de madera y a pulso, conseguí sacarles las fotos que os muestro,  aunque no son gran cosa, yo disfruté muchísimo de mi nueva especie.